- Fisabio refuerza su apuesta por la Compra Pública de Innovación con un itinerario formativo que reunió a cerca de 80 profesionales del ámbito sanitario y de la innovación
- Las tres jornadas, impartidas por la consultora SILO, ofrecieron una visión estratégica, jurídica y técnica para impulsar proyectos innovadores en el sistema público de salud
València (07.11.25). En el marco de la iniciativa CPImpulse, entre el 3 y el 14 de octubre, la Fundación Fisabio reunió a cerca de 80 profesionales del ámbito de la salud y la innovación de la Comunitat Valenciana en un itinerario formativo online impartido por la consultora Science and Innovation Link Office (SILO), especialista en Compra Pública de Innovación (CPI). Las jornadas combinaron ponencias con casos reales y ofrecieron un enfoque integral y práctico, que consolidó entre el personal asistente tanto el conocimiento como las habilidades necesarias para impulsar futuros proyectos de CPI.
El itinerario se estructuró en tres sesiones orientadas a perfiles complementarios: decisores, con una visión estratégica; jurídicos, desde la perspectiva normativa y de contratación; y técnicos, con un enfoque operativo.
En la sesión del 3 de octubre, dirigida a perfiles decisores, se ofreció una visión estratégica para implantar e integrar la CPI en las organizaciones. Durante la sesión se desgranó la Consulta Preliminar al Mercado (CPM) -puente entre la necesidad y los pliegos- con su paso a paso; la CPI se presentó como palanca para convertir necesidades en retos licitables y se revisaron la preparación de pliegos y la adjudicación. Además, se insistió en alinear la madurez técnica de los retos con las ventanas de financiación y en afianzar una gobernanza sólida, con procesos estandarizados y equipos híbridos (técnicos, clínicos y jurídicos) implicados en todas las fases, que aseguren calidad y trazabilidad.
En la sesión del 6 de octubre, orientada a perfiles jurídicos y de contratación, se abordó cómo encajar la CPI en la Ley de Contratos del Sector Público en España desde sus principios -igualdad, transparencia y libre concurrencia- y cómo elegir el procedimiento cuando existe incertidumbre tecnológica. Se detalló la CPM como fase clave y que blinda la neutralidad y alimenta unos pliegos técnicos y un pliego administrativo con criterios que ponderen calidad e innovación, solvencia proporcional y ausencia de barreras para pymes. Asimismo, se abordaron las implicaciones de los derechos de propiedad intelectual en los contratos.
En la sesión del 14 de octubre, orientada a perfiles técnicos, se bajó la CPI al terreno operativo con la priorización de retos y traducción a especificaciones funcionales con indicadores claros; y diseño de prototipos y pilotos con entornos de prueba definidos. Se profundizó en la calidad y la integración con los flujos asistenciales, y la planificación por paquetes de trabajo, hitos y entregables, apoyada en una matriz de riesgos y un tablero de seguimiento para medir valor y adopción. Por último, se fijaron pautas de gestión del cambio (formación de usuarios, comunicación y soporte post-implantación) para garantizar el escalado y mantenimiento de las soluciones.
Aplicación práctica con casos reales
La visión práctica la aportaron varias organizaciones a lo largo de las tres sesiones. Por un lado, la Fundación Pública Andaluza Progreso y Salud mostró cómo una oficina técnica, un Mapa de Demanda Temprana y una metodología común convierten necesidades clínicas y organizativas en carteras de retos priorizados y, después, en proyectos financiables; su recorrido ofreció a Fisabio un marco replicable para institucionalizar la CPI.
Desde la vertiente jurídico-procedimental, el Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud compartió un caso que puso el foco en la necesidad de la implicación de los perfiles jurídicos desde el inicio del proceso. Por su parte, el Hospital de Sant Pau y Navarrabiomed trasladaron la experiencia del día a día en hospitales con la co-creación con usuarios, liderazgo de equipos especializados, uso de fondos nacionales y europeos, y cultura organizativa para que la CPI sea una herramienta habitual y no una excepción.
Con estos referentes, las sesiones formativas dejaron al personal asistente de Fisabio y de sus Departamentos de Salud un "manual de uso" compartido para identificar y priorizar necesidades, escuchar al mercado con garantías, licitar por resultados y alinear financiación y ejecución para que la innovación llegue a los servicios de salud con seguridad jurídica e impacto real.
Próximamente se anunciará la fecha de la jornada de presentación de la estrategia desarrollada para el impulso de CPI en Fisabio.
Para más información sobre las actividades del proyecto y futuras oportunidades consulta la web de CPImpulse.
